Hoja de Ruta Nacional 2014-2017 para la Prevención y Eliminación de la Violencia contra los Niños, Niñas y Adolescentes en República Dominicana

23/07/2014

Hoja de Ruta

Es la propuesta del marco estratégico nacional de políticas públicas para prevenir y responder a todas las formas de violencia contra los niños, niñas y adolescentes. Provee las bases estratégicas a partir de las cuales las entidades responsables de enfrentar esa problemática, deberán realizar su respectiva programación operativa. Incluye, bajo una visión integral, la orientación político– pública vigente e incorpora nuevas propuestas derivadas de los análisis recientes sobre el curso de la acción gubernamental y privada para enfrentar los desafíos de la República Dominicana  en esta materia.

El marco estratégico que propone la Hoja de Ruta, en relación directa con los ámbitos o entornos en los que transcurre la niñez y se produce la violencia, comprende cinco entornos de focalización hacia los cuales se impulsará la acción pública y privada de prevención y respuesta, a través de los órganos sectoriales del Estado.

 

Objetivos generales

En mérito de la recomendación No. 1 del Estudio de Naciones Unidas sobre la Violencia contra los Niños, Niñas y Adolescentes, la Hoja de Ruta Nacional,  propone  articular los esfuerzos de los actores del Estado, los organismos internacionales, las agencias no gubernamentales nacionales e internacionales, la sociedad civil organizada y la sociedad en su conjunto para:

·       Proteger los derechos de los NNA, y en particular, de aquellos que son víctimas de  violencia;

·       Prevenir y combatir todas  las formas  de violencia contra los NNA; y sobre todo,

·       Lograr  que  los entornos en los que transcurre la infancia y la adolescencia  sean protectores  y  libres de todas formas de violencia contra los niños, niñas y adolescentes.

 

Principios de la Hoja de Ruta: Protección de la niñez y la adolescencia

La Hoja de Ruta se basa en el enfoque de los derechos humanos; en especial en la reafirmación de los establecidos en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño. 

La Convención estipula que los niños, niñas y adolescentes son sujetos de todos los derechos establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En consideración a la edad y proceso de desarrollo, se reconocen específicamente otros derechos adicionales; entre ellos, el derecho a la convivencia familiar, la educación, la recreación, la protección especial y el derecho a regulaciones específicas para las personas menores de edad trabajadoras. En consecuencia, esta Hoja de Ruta asume los siguientes principios:     

·      Ninguna forma de violencia contra los NNA es justificable. Nunca deben recibir menos protección que los adultos. Todos tienen derecho a ser protegidos contra toda forma de violencia, perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona o institución que lo tenga a su cargo.

·      La violencia contra los niños y niñas es prevenible. Los Estados deben invertir en políticas y programas basados en evidencias para abordar los factores causales de la violencia contra los niños.

·      El Estado tiene la responsabilidad primordial de hacer que se respeten los derechos de la infancia a la protección y al acceso a los servicios y prestar apoyo a la capacidad de las familias para proporcionar cuidados a los niños en un entorno seguro.

·      El Estado tiene la obligación de garantizar que los que cometan actos de violencia rindan cuentas.

·      La vulnerabilidad de los niños y las niñas a la violencia está relacionada con su edad y capacidad en evolución. Algunos niños, debido a su género, raza, origen étnico, discapacidad o condición social, son especialmente vulnerables.

·      Los aspectos de la violencia relacionados con el género deben abordarse como parte del enfoque integrado de la violencia, y se deberán tener en cuenta los diferentes riesgos a los que se enfrentan los niños y las niñas con respecto a la violencia, y las diferentes consecuencias de la violencia para los niños y las niñas.

·      Los niños y niñas tienen derecho a expresar sus opiniones y a que éstas se tengan en cuenta en la aplicación de políticas y programas.

·      Las acciones de políticas públicas para acompañar, proteger y apoyar a los niños, niñas y adolescentes deberán tener un carácter universal e integral, y al mismo tiempo, focalizar apoyos especiales a aquellos que presenten alguna vulnerabilidad mayor; es decir, “a cada quien de acuerdo con  sus necesidades” (principio de discriminación positiva). Eso significa que se debe organizar programas adaptados a los diferentes ámbitos y condiciones en lo cual la violencia se produce.